¿Qué es el pectus excavatum? Síntomas, causas y tipos

Por Javier Santana, fundador de Pectus Academy · Actualizado en octubre de 2026

Respuesta corta: el pectus excavatum, también llamado pecho hundido o tórax en embudo, es un hundimiento del esternón hacia dentro del pecho. Aparece en 1 de cada 300 a 1.000 nacimientos y es unas cinco veces más frecuente en varones. En muchos casos solo cambia el aspecto del pecho; en los severos puede comprimir el corazón y los pulmones.

¿Qué es exactamente?

El esternón es el hueso plano del centro del pecho y se une a las costillas mediante cartílagos. En el pectus excavatum, la parte media y baja del esternón y esos cartílagos quedan hundidos hacia la columna. El hundimiento suele ser asimétrico y tiende a desviarse hacia la derecha.

¿A quién afecta y cuándo aparece?

  • Frecuencia: 1 de cada 300 a 1.000 nacimientos, unas cinco veces más en varones.
  • Cuándo se ve: la mayoría se aprecia durante el primer año de vida; los casos más marcados, ya al nacer.
  • Cómo evoluciona: suele acentuarse con el estirón de la pubertad y puede seguir haciéndolo hasta la edad adulta.
  • Familia: entre el 35 % y el 40 % de los casos tiene antecedentes familiares.

¿Por qué aparece?

No se conoce la causa exacta. Las explicaciones propuestas son un esternón más débil o flexible de lo normal, un crecimiento excesivo de las costillas y un fallo en el desarrollo del tórax. Se piensa que el cartílago que une las costillas al esternón crece de forma irregular, con un componente genético.

Es más frecuente en personas con enfermedades del tejido conectivo, como el síndrome de Marfan, el de Ehlers-Danlos o la osteogénesis imperfecta, y con los síndromes de Noonan y de Turner. También aparece a menudo junto a la escoliosis y la cifosis.

Las fuentes que hemos consultado no lo atribuyen a la postura: la espalda encorvada figura entre las consecuencias, no entre las causas.

¿Qué síntomas da?

Muchas personas no tienen ninguno. Cuando los hay, los descritos son:

  • Falta de aire o cansancio extremo con la actividad física.
  • Menos aguante, que va a más con el tiempo.
  • Dolor en el pecho.
  • Palpitaciones.
  • Silbidos al respirar durante el ejercicio.
  • Mareos o desmayos.
  • Infecciones frecuentes de las vías respiratorias altas.
  • Malestar con el aspecto del pecho.

¿Cuándo ir al médico?

Si tienes alguno de esos síntomas, sobre todo si van a más, o si el hundimiento se está haciendo más profundo. Puedes empezar por tu médico de familia o por el pediatra.

¿Qué formas tiene?

Un estudio con TAC de 283 pacientes de 4 a 30 años las clasificó así:

Forma Cómo es Frecuencia
En copa Hundimiento localizado y profundo 67 %
En plato Hundimiento ancho y poco profundo 21 %
En surco Hundimiento alargado, que se extiende hacia la parte alta del pecho 10 %
Mixta (Currarino-Silverman) Combina una zona hundida y otra prominente 1 %

En el 80 % el punto más profundo quedaba a la derecha de la línea media. Eran casos marcados (índice de Haller medio de 4,9), así que en los leves la proporción puede ser otra.

¿Cómo se diagnostica?

La exploración física a veces basta para el diagnóstico. Para medir la gravedad se usan el TAC, del que sale el índice de Haller, el ecocardiograma, las pruebas de función pulmonar y la prueba de esfuerzo. Lo explicamos en pectus leve o severo.

¿Es grave?

Para muchas personas, no en lo físico: muchos niños con pectus tienen una infancia normal y activa y una vida sana sin tratamiento. En los casos severos el esternón puede impedir que los pulmones se expandan del todo y comprimir el corazón.

Lo que no es físico también cuenta: el peso sobre la imagen corporal está medido en estudios.

¿Qué opciones hay?

  • Observación: en los casos leves y sin síntomas.
  • Postura, respiración y ejercicio: pueden cambiar cómo se ve el pecho, no la posición del esternón. Lo contamos en ejercicios para pectus excavatum.
  • Campana de vacío: reduce el hundimiento en una parte de los pacientes, sobre todo jóvenes. Más en Vacuum Bell.
  • Cirugía: para los casos severos o con síntomas. Más en operación de pectus excavatum.

Qué sabemos y qué no sabemos

Lo que sabemos

  • Tiene un componente familiar: del 35 % al 40 % de los casos tiene antecedentes.
  • Suele acentuarse en la pubertad.
  • Muchas personas no tienen síntomas físicos.

Lo que no sabemos

  • La causa exacta.
  • Qué casos se van a acentuar y cuáles no: no hemos encontrado una forma fiable de predecirlo.

¿Por dónde seguir?

Si quieres el panorama completo, lee si se puede corregir el pectus sin cirugía. Para empezar por lo de menor riesgo, descarga la guía gratuita con los 4 errores de postura.

Este contenido es educativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. No prometemos un resultado concreto.

Fuentes

  1. Sharma G, Carter YM. Pectus Excavatum. StatPearls, actualizado el 15 de febrero de 2026. ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK430918
  2. Mayo Clinic. Pectus excavatum: síntomas y causas, actualizado el 14 de marzo de 2025. mayoclinic.org
  3. Mayo Clinic. Pectus excavatum: diagnóstico y tratamiento, actualizado el 14 de marzo de 2025. mayoclinic.org
  4. Kelly RE Jr, Quinn A, Varela P, Redlinger RE, Nuss D. Dysmorphology of Chest Wall Deformities: Frequency Distribution of Subtypes of Typical Pectus Excavatum and Rare Subtypes. Archivos de Bronconeumología, 2013;49:196-200. archbronconeumol.org
  5. Seattle Children's Hospital. Pectus Excavatum. seattlechildrens.org

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